“Ama tu cuerpo tal como es” cuesta 18,000 pesos al mes

El body positivity murió de sobredosis de Ozempic… y nadie fue al funeral.

El aperitivo

Durante diez años el body positivity fue el discurso oficial: modelos plus-size en portadas, marcas abrazando “todos los cuerpos” y celebridades predicando amor propio. Y luego llegó una plumita danesa a arruinar la fiesta. Los medicamentos GLP-1 (Ozempic, Wegovy, Mounjaro) demostraron que se puede perder hasta 25% del peso corporal sin dieta milagro ni fuerza de voluntad heroica. ¿Resultado? El movimiento que nos pedía aceptarnos se desinfló más rápido que sus propias embajadoras: Oprah, Rebel Wilson y Amy Schumer aparecieron con siluetas nuevas y el activismo de base gritó: ¡traición!

El plato fuerte

Aquí es donde el chisme se vuelve balance corporativo. El mercado global de GLP-1 vale hoy entre 62 y 68 mil millones de dólares, y las proyecciones más agresivas lo llevan arriba de un billón -sí, trillion gringo- hacia 2035. Dos jugadores controlan 87% del pastel: Novo Nordisk, que cerró 2025 creciendo 26% en su división de obesidad, y Eli Lilly, cuyo Zepbound vendió 4 mil millones de dólares tan solo en el primer trimestre de 2026. Ya hasta se demandaron entre ellas por publicidad engañosa. Cuando el pleito llega a tribunales, es que el negocio está buenísimo.

El efecto dominó sacude industrias completas: las ventas de snacks caen hasta 11%, Nestlé lanzó Vital Pursuit -su primera marca nueva en décadas- para estómagos medicados, la cirugía bariátrica se desplomó 34% en 2024 y Target recortó 37% su oferta de tallas extendidas en un año. En pasarela, apenas 0.3% de más de 8,700 looks de las últimas fashion weeks se modeló en tallas grandes. La inclusión duró lo que duró el margen.

¿Y México? Aquí la paradoja duele: más del 75% de los adultos vive con sobrepeso u obesidad, Cofepris aprobó Wegovy en 2025, y un tratamiento mensual con Mounjaro puede costar hasta 18,000 pesos. O sea: en un país donde discriminar por peso es deporte nacional, la delgadez se institucionaliza como membresía de clase. El IMSS solo lo cubre si tienes diabetes; para lo demás, tarjetazo.

La sobremesa

Datos para brillar en tu próxima comida: las prescripciones de GLP-1 en adultos jóvenes de EE. UU. crecieron 587% entre 2019 y 2024. Un estudio del NBER de 2026 encontró que los trabajadores medicados redujeron 17% sus bajas por enfermedad; o sea, la pluma ya se discute en juntas de RR. HH., no solo en el gym. Y el remate irónico: la pérdida acelerada de grasa facial creó la “cara Ozempic”, que está disparando las consultas de rellenos dérmicos. El mercado nunca pierde: te vende la delgadez y luego te vende repararla.

No seamos hipócritas, la sociedad no se volvió más tolerante con los cuerpos diversos; simplemente encontró una inyección para suprimirlos.

“Joven, me trae una cubita con coca zero, por favor.”

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